lunes, 23 de enero de 2012

Segundos en tu piel, mis primeros planos.

Son más días que sombras,
aunque traten más desengaños que aciertos...
porque todo se basa en la moraleja del error.
En convertir el fallo en perfección,
la risa en sueño,
tu amor en mi secreto revelador.
"Te quiero como sombra, pero en mi desierto...
porque te conviertes en el sostenido de mi bemol,
en la clave de mis aciertos,
y por supuesto, en la moraleja de mi error."
Y, al final de cada día,
tratar de enjugarte en mi vida,
comerte cada segundo a besos,
rebañarte los huesos
cada vez que termine nuestra canción.
Porque sin ti no soy yo,
porque hablar de mi piel sin tus caricias,
de mi sexo sin tu amor,
es como hablar de mis días
sin el influjo de tu error.